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Lo tuyo ya lo encontraste?

Este es el extracto de la entrada.

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Es tan difícil encontrar lo perfecto pero realmente sencillo.

Remendar el destino

Simplemente la valentía de volver a sentir lo olvidado es fortalecer la angustia y dolor que se vive al encontrar nuevamente a una persona ladrona del tiempo y conductora de sentimientos. Si simplemente la realidad hubiera sido oculta, la perseverancia no hubiera enaltecido la voz y esto no existiera.

Equivocación y tormento agotarían el día por completo, mas su argumento por la existencia era tan oportuna que la distancia de sus labios encontrarían su camino.

Yo

La pena poca ambiciosa es el dolor y tristeza que constantemente se vive, sin poder si quiera reprochar o decidir no vivirlo, sin fuerza interna por la lucha humana de querer se desvanece.

A estas alturas la simple brisa humeda y delicada que bordea el rostro es más cariñosa que la ternura eterna que dice poseer, tantas frases y versos que riman enamorando el ambiente por momentos más la angustia por la soledad que queda al marcharse.

Aquella experiencia que deseas que fuera mentira sin importar las consecuencias ni orgullo todo se desvanece cuando no hay razón. Si en la vida no existiera la palabra dolor quizás nunca se podria desnudar la falsedad, entre lo que esperamos y lo que realmente recibimos pronto se convertiría en ausentismo del mismo cuerpo.

Como cuando tu alma siente vacío y pérdida de destino y solo te martilizas con preguntas sin contestar… faltó tiempo o sobró demasiado para comprender la justa desaparación.

Pérdida de sueños de amor es simplemente la reconciliación con el futuro más el inocente despierta sin aprovechar y sentir más calor de lo habitual.

Aquel que fue ilusión y desesperación, risas y preocupación, llanto y amor; Pues sí la posibilidad de existencia y sentir es más enorme que las ganas de huir y desaparecer.

Complejo pero cierto

El error es pensar que el amor es una simple decisión y decidir no amor es la equivocación tan perfecta. Cuando te tomas el tiempo para respirar y agradecer las bendiciones recuerdas que perdiste una, es ahí cuando se pretender despertar el aliento y recordar lo sufrido. El simple choque de miradas y el tierno abuso de pureza reconocen a la distancia que esta ahí y no se ha esfumado.

No se trata de los errores cometidos, de discusiones o malos entendidos, se trata de olvido y el deseo incontrolable por lo ignorado.

Amor o desesperación.

Es lo normal conversar un poco, reirnos y quizás algunos besos recordando el sabor de felicidad a lo mejor la costumbre alcanzó a quién la fortaleza y lazos irrompibles identificaban o el absurdo engaño del tiempo deslumbró a quién alguna vez buscó.

Y cuándo el tiempo termina o llega hasta el final para recordar que era tiempo perdido? Quizás el amor cegó y motivó lo inalcanzable aquel sentimiento de angustia por lo ido y no por lo encontrado.

Aterrizando

Días aquellos en los que la preocupación y anhelos iban atados angustiosamente al amor más sin embargo los viajes continuos, el impulsos por respirar diferente y la emoción de estar solos eran alegrías por vivirlo una y otra vez. Los paisajes, el mar, las miradas ocultas, lo salado y dulce que podrían ser las noches, lo frío y cálido que abrigaban las mañanas imaginando las caricias y ternuras con las que se levantaban.

Sin necesidad de riquezas y lujos, sin olvidar la nobleza y aumentar prejuicios, sin absorver el sentimiento y crear ausencia; el poder del alma gemela se desvanece en silencio y el ingenuo seductor ciegamente continua su labor.